
Aprovechando que mañana grabamos una nueva entrega de Crónicas desde Sepelaci recupero los dibujines que realicé en la libreta durante mi última colaboración, que versaba sobre el estado de la literatura fantastica, aunque claro: acabamos hablando de todo menos de George R.R. Martin y compañía.
Sin embargo, si que dedicamos un buen rato a charlar con el editor de Geralt de Rivia en España, un individuo la mar de majete que en su momento me pareció muy simpático, profesional y buena persona. Ni que decir tiene, debí hacer caso de los lúcidos artículos que David Mateo escribe en La sombra de Grumm para informarme acerca de la clase de tipejo que teníamos al otro lado del teléfono, pues ahora resulta que (tras casi dos años esperando la conclusión de la serie) desde Alamut/Bibliopolis han decidido explotar la gallina de los huevos de oro en dos tomos independientes.
Bien, supongo que para tomar esta decisión el señor Luís G. Pardo habrá barajado muchas "alternativas trascendentales", pero a mi algo me huele mal en el resultado, y lo digo desde mi posición de ferviente admirador de la saga.
Tal como veo las cosas, en ocasiones como esta queda patente la dicotomía entre el respeto a los lectores y las necesidades de la industria editorial. Algo parecido sucedió cuando Ediciones B publicó Criptonomicón (de Neal Sthepenson, toda una obra maestra) en tres volúmenes, sin atreverse a respetar el mamotreto de más de mil páginas escrito por su autor. La verdad es que en aquel momento se entendió la decisión, el mismo Miquel Barceló explicó todo con una serie de argumentos bastante coherentes (y por lo menos dio la cara en la presentación de las distintas entregas), pero aquí...
La editorial que publica los libros de Andrei Sapkowski en España se ha cansado de repetir por activa y por pasiva lo contentos que están con el éxito de este autor entre los lectores. El mismo Luís G. Prado nos corroboró su admiración por Geralt de Rivia y glosó los parabienes de la edición en castellano (formidablemente traducida por José María Faraldo) Y no tuvo empaque alguno a la hora de editar el primer tomo de Narrenturm (la otra gran obra de Sapkowski) sin dividir sus contenidos.
Por si fuera poco, a lo largo de la entrevista tanto Víctor como yo manifestamos las ansias voraces que la inminente publicación de La dama del lago nos producía como fanáticos de Geralt y compañia: ¿Por qué demonios no nos mencionó que había dividido la obra en dos volúmenes?
Supongo que porque estamos ante uno de esos "casos en los cuales no se puede editar un libro contentando a todos los lectores por igual", o mejor dicho: Uno de esos instantes decisivos en los cuales un editor debe tomar una decisión importantísima y extremandamente difícil de entender por el público en general. Una de esas complicadas maniobras macroeconómicas, donde confluyen muchísimos factores, que bien podrían reducirse a una frase lapidaria: Show me the money!
2 comentarios:
Pues te digo. A mí me da que Narrenturm tiene mucho que ver con esta decisión, mira tú.
Le preguntaré, no lo dudes, le preguntaré...
Un saludin
En lo literario, hoy por hoy, rara es la editora que no se inclina por lo más economicamente rentable, frente a lo que el lector desearía. SAúdos meu
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