sábado 20 de febrero de 2010
viernes 19 de febrero de 2010
Educación primaria universal
Conciencia profesional

El año pasado, durante las fiestas de Magdalena (las mas importantes de Castellón) padecí uno de los episodios mas vergonzosos y edificantes que recuerdo. ¿Que cómo es posible unir dos adjetivos tan dispares? Muy sencillo: Ocurrió un sábado por la noche a altas horas de la madrugada, iba yo con M. y los padres de mi cuñado (que son profesores de la vieja escuela) comentando lo mucho que ha cambiado la educación, cuando fui asaltado por un grupete de alumnas en evidente estado de embriaguez.
El caso es que yo no sabía muy bien donde meterme, ¿alguien puede imaginar diez quinceañeras hasta las cejas de whisky peché, eufóricas y desatadas, gritando lo mucho que molas y abalanzándose para cubrirte con abrazos y palmaditas en la espalda? Alguno habrá por ahí que disfrutará con la idea y todo, pero a mi no me hizo puñetera la gracia (máxime cuando pretendía quedar como un profe ejemplar ante mis acompañantes)
Sin embargo, mucho ha llovido desde entonces. Recuerdo a la gente de El Caminàs con cariño a pesar de los malos ratos que experimenté como tutor inexperto. En cierto sentido todos pagamos el pato: Al ser un recién llegado al mundillo educativo las cosas me venían grande, no contaba con las horas de fogueo necesarias para atender a mis alumnos como se merecían. Para colmo de males me endiñaron un grupete de 3ESO bastante conflictivo, y aunque le eché ilusión y ganas desde el primer día, aunque me impliqué en la educación de estos chavales como nunca pensé que podría lograr, dejé el instituto con una sensación agridulce de la que quizás hable otro día.
Rafa Marín (avezado profesional educativo además de referente del fantástico nacional) escribía en Crisei acerca de ese sentimiento, que arranca hacia final de curso, cuando los pájaros abandonan el nido y ya no depende te ti su formación: ¿Qué podemos esperar de ellos a partir de entonces? ¿Qué tipo de sensaciones se les quedan tras nuestro episódico paso por sus vidas?
Hablaba el otro día con un compañero que lo tenía claro: Él se conformaba con que no tratasen de esconderse cuando, pasados los años, sus caminos se cruzasen en un centro comercial, en la cola del cine o entre los árboles de un parque. Me llamó la atención el hecho de que ni siquiera mencionase los conceptos y los procedimientos que pudo enseñarles como maestro, lo suyo era una especie de recompensa a largo plazo, totalmente actitudinal. Y llevaba bastante razón.
Los profesores somos mucho mas importantes para los chavales de lo que nos pensamos, pues compartimos con ellos nuestra experiencia vital. Hay que tener la cabeza muy fría (y la conciencia tremendamente tranquila) para ponernos delante de ellos y comenzar la lección. Pero ojo: no se trata de una lección cualquiera. Es una lección de humanidad. Desde el mismo momento en que entramos por la puerta del instituto les estamos enseñando algo. Somos un de sus referentes más importantes, nos guste o no; lo cual me lleva a preguntar... pasados unos cuantos años, cuando mis alumnos se reencuentren conmigo... ¿se seguirán acordando de mi? ¿y qué les podré pedir entonces? ¿qué debería esperar de ellos? Muy sencillo: sólo quiero que me recuerden con cariño, que les entre la risa tonta al recordar mis payasadas en clase, que nunca me guarden rencor.
Hace un par de semanas una de las alumnas del año pasado se puso en contacto conmigo. Resulta que se habían acordado de mis dibujos y querían un boceto para la camiseta de su peña magdalenera, detalle que me llenó de satisfacción. Es una tontería de dibujo, lo reconozco, pero mira tú... me siento orgulloso de él. Espero que dentro de un par se semanas, si me vuelvo a topar con ellas, lo luzcan en las sudaderas y se rían conmigo.
No todas pueden presumir de un profe que les dibuja estas chorradas, ¿verdad? Pues muchos menos son los profesores que se enorgullecerían de dibujarlas.
sábado 13 de febrero de 2010
Fast food hoy en día
Los Objetivos del Milenio en cómic es el nombre el trabajillo que ando subiendo estos días. Como sabéis lo utilizo en clase para desarrollar el asunto con mis chavales de 2º y 1º ESO.Pues bien: junto al cómic que explica los pormenores del tema he ido preparando una serie de actividades didácticas para que puedan trabajar en los contenidos que se desarrollan en las viñetas.
Ésta imagen sirve para ilustrar una de ellas, referida al primer objetivo: Erradicar la pobreza extrema y el hambre.
Cucarachas creativas

Para algunos se trata del ruido, para otros de la traquilidad. Hay quien empieza a trabajar de bueno cuando le pegan un par de berridos, hay quien lo hace porque le apetece, porque es una persona creativa y no tiene problema alguno en derrochar su genialidad.
En mi caso la palabra mágica se llama "fecha de entrega". Funciono así, ¿sabéis? Voy acumulando papelorios e ideas y holgazaneo con ellas en el sofá hasta que todo lo demás es inevitable. Toca ponerse a trabajar. La vida me se echa encima y queda reducida a dos o tres días en los que apenas duermo, hablo con M. cuando se levanta y poco más.
El resultado, por otro lado, suele ser muy satisfactorio. Los mejores trabajos que he realizado a lo largo de mi dilatada existencia han sido así, pero... ¿merece la pena el precio?
Digo yo que la respuesta debe estar en manos de la cucaracha...
martes 9 de febrero de 2010
domingo 7 de febrero de 2010
Avatar, segundo visionado

Pues si, ayer era sábado, no había mucho que hacer, y opté por acercarme al cine para volver a saborear Avatar en compañía de la family (la primera vez, el día del estreno, realizamos una peregrinación friki a Valencia para disfrutarla en su máxima expresión, pero ahora nos quedamos en el cine de barrio con sala 3D improvisada)
Bueno, antes de valorar un par de cosillas sobre este segundo visionado, decir que sorprende el increíble éxito de la película: Ha pasado mas de un mes desde que apareció por las pantallas y las colas son igual de largas que el primer día. A ver Avatar acude gente de toda estrofa, desde aficionados a la Sci-Fi hasta abueletes del inserso que, atraídos por su fama, se calzan las gafas especiales sin saber muy bien qué hacer.
Para que os hagáis una idea: junto a mí se sentó una señora cincuentona que acudía a verla por cuarta vez. La mujer reservaba las entradas los lunes y llevaba cuatro semanas consecutivas alucinando con Pocahontas y los indios, digo... con Los na'avi esos y Jake Sully. Tal devoción por una película solo la he visto con otra cinta, curiosamente dirigida por el mismo director: Titanic.
¿Y sobre el segundo visionado? Bueno, pues he de decir que me sorprendió porque pude recrearme en los pequeños detalles más allá del impacto visual que suponen las 3D. Para empezar me pareció bastante adulta (cosa que en nada pude apreciar hace un mes) y llena de matices ("No jueges con eso o te quedarás ciego", le espeta Sigurney Weaver a Sam Worthington cuando lo descubre toquiteando la coleta de su avatar, apunte que nos demuestra dónde tiene los órganos sexuales la alienígena especie) La historia, aunque previsible, está resuelta con mucha garra (imposible negar el talento narrativo de Mr. Cameron, sediento bebedor de referencias y creador de cocktails) Eso si, me reafirmo en la idea de que Pandora resulta precioso cuando parece Pandora, no cuando tiene pinta de bosque atlántico al lado de Vancouver, en el que te puedes topar desde la tripulación de Galactica buscando la lanza de Atenea a los perdidos del vuelo 815 Oceanic.
viernes 5 de febrero de 2010
los objetivos del milenio en cómic 06
jueves 4 de febrero de 2010
Qué miedo da esto
No recordada que con motivo de las Jornadas Culturales hoy entrábamos en el Insti como una hora mas tarde y aquí estoy... ¡en medio de un pasillo tan vacío y tétrico que parece El Resplandor!A ver si llega algún compañero... o mejor dicho: a ver si llega un compañero con pintas de normal, que la premisa de los profesores psicópatas persiguiendo alumnos despistados suena bastante atractiva a estas horas de la mañana.
¿Para cuando una historia de serial killers ambientada en un Instituto de Educación Secundaria?
miércoles 3 de febrero de 2010
los objetivos del milenio en cómic 05
En fin... Siempre le he tenido "ganas comiqueras" al amigo Kant, así que se puede decir que empieza la bueno...
El triunfo de Baco

Hoy es Sant Blai, el patrón de mi pueblo. Dicen por ahí que los burrianeros tenemos una particular manera de ser que nos identifica en cualquier parte del mundo. Somos tan fanfarrones y chulos que no nos tiembla la lengua al comparar nuestro campanario con el Big Ben e incluso la Torre Eiffel, pero bueno... ¡qué le vamos a hacer! Somos así de burrianeros.
El caso es que una de las tradiciones mas genuinas que tenemos por aquí es la Font del vi, es decir, una especie de orgía dionisiaca improvisada desde una fábrica de gaseosas que, con el tiempo, ha devenido en un almuerzo popular donde se cuelan jubilados y desfaenados varios. Los años han ido empañando la tradición, convirtiéndola en una concentración masiva donde lo de menos es echar un trago en la famosa fuente.
Una vez leí que Warren Ellis debía buena parte de su particular sentido del humor macabro a los años que trabajó como barman en un bar de copas. Yo todavía tengo que contar la historia de Burriana desde el otro lado del mostrador y el fondo de la escollera. Eso si, cada cosa a su tiempo. Me gustaría llamar al asunto El restaurante del fin del mundo, pero el bueno de Douglas Adams utilizó tan maravilloso título en una de sus geniales novelas.
A cualquiera que conozca de lo que hablo, se admiten sugerencias.
los objetivos del milenio en cómic 04
martes 2 de febrero de 2010
Bigelow

Bueno, pues parece que el mundillo del cine le ha dado a la buena de Kathryn Bigelow el espaldarazo final. Estos días se vienen escuchando muchas cosas sobre esta señora que a mi siempre me ha recordado a Michael Mann (cinematográficamente, claro) Como no podía ser de otra forma la crítica especializada española (la misma que puso a caer de un burro The Hurt Locker durante su premiere en el Festival de Venecia) parece adorar la película y se rinde ante el talento de la ex de James Cameron para el cine de acción.
The Hurt Locker es un trabajo significativo para la Bigelow por varios motivos: De un lado supone una vuelta a los orígenes, pues nuestra señora llevaba unos cuantos años perdida en proyectos personales y superproducciones fallidas. Pero ojo, es un back to the basics con la sabiduría de años y años de oficio, lo cual nos lleva al segundo aspecto que me interesaría resaltar: la imprescindible filmografía de una cineasta a reivindicar.
The loveless (1982) Debut de la susodicha. Película realizada con cuatro perras que sorprende por su contundencia. Quien decida echarle un vistazo tras disfrutar The Hurt Locker descubrirá que su autora lleva hablando de los mismos temas desde el inicio de su carrera.
Near dark (1987) Película referencial para todo bicho viviente. Ha envejecido tan bien que parece estrenada ayer mismo. Ni el cine fantástico en general (ni el de vampiros en particular) volvieron a ser el mismo desde que estos tipejos que se arremolinan en maleteros y viven (es un decir, claro) bordeando todo tipo de fronteras aparecieron en el imaginario colectivo. Ni The Preacher, ni From Dusk till Dawn ni chorradas.
Blue Steel (1989) Madre mía... ¡qué trhiller! Ambigüedad moral, tensión in crescendo, actores en el papel de su vida... En fin. Como ocurre con la mayoría de las películas de la señora Bigelow, se trata de un trabajo menor, con escasas pretensiones monetarias por parte de los estudios, que seguramente desconfían del buen hacer de esta mujer frente las manazas de otros realizadores más testosterónicos, más hormonados, y... masculinos.
Point Break (1991) Primer gran hit comercial de nuestra amiga. Peli comercial para lucimiento de estrellas emergentes y decadentes, pero... ¡qué persecuciones! ¡qué escenas de acción! Gracias a ella conocí a la Bigelow, y desde entonces me como todo lo que proponga sin rechistar. Hay mucho de ella en su último trabajo. Y en los anteriores... ¡y en los que vinieron después! Hollywood lleva siglos contando la misma historia (The fast and the furious, etc), pero nunca de esta forma.
Strange Days (1995) Ya hemos hablado de ella por aquí. Personalmente creo que es mi película favorita de todos los tiempos. Ucronía, dicronía, amor, violencia, denuncia social, virtuosismo, ciberpunk, cine negro, genialidad... Mil y un componentes se dan cita en esta imprescindible cita que se saldo con un injusto fracaso comercial del cual su directora tardaría mucho en reponerse.
The weight of water (2000) Film fallido, menor, lastrado, en el que la Bigelow nos entrega una historia muy personal que juega con el tiempo y el espacio. Tal como yo lo veo el batacazo que se arreó con Strange Days debió ser sonado. Aquí todavía no había salido del pozo.
K-19, the widowmaker (2002) Otro fracaso de taquilla que, a la postre, se deja ver. Es una película de submarinos realizada para lucimiento de su principal estrella (Harrison Ford). Nuestra directora muestra todo su buen hacer, pero el conjunto se queda frío. Como curiosidad diré que las escenas acuáticas se rodaron en el puerto de mi pueblo. Recuerdo que durante cerca de dos meses veía pasar maquetas del K-19 y otros tantos armatostes desde el restaurante donde trabajaba.
The Hurt Locker (2008) Ha tardado en llegar, nos hemos mordido las uñas, las distribuidoras españolas pasaban de ella, nos hemos acordado de sus familias... y ya la tenemos aquí. La película del año. Una maravilla visual, una sopa con ondas para toda la caterva de realizadores videocliperos que beben del talento de la Bigelow... Y -a mi modo de ver, claro- el Hatari! de la Guerra del Golfo: Una historia sobre profesionales que realizan un trabajo al límite y que, como no podía ser de otra forma, termina por hablar de todo tipo de fronteras.
A ver si convenzo al bueno de mi brother para volver a verla en pantalla grande. Seguro que le va a encantar.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










