Los profesores que amamos el cómic tenemos un problema con los chavales a la hora de transmitirles nuestra pasión: No entendemos su lenguaje, nos cuesta ponernos en su lugar. Muchas veces recordamos cómo eramos nosotros entonces (¡con 14 años!) y lo mucho que disfrutábamos leyendo las aventuras de Tintín, los álbumes de Astérix y las grandes sagas de Marvel y DC. Queremos que ellos experimenten ese despertar emocional aportando herramientas que funcionaron muy bien hace mucho tiempo, en una galaxia muy lejana.
Y es que, siendo sinceros, si le endoso a un chaval de la ESO todos los libros de Blake y Mortimer y le digo que disfrute con ellos, arqueará la mirada cuando me largue complacido por lo que acabo de hacer. Acto seguido arrancará las páginas de los tomos, las chafará con sus botas de fútbol, las rociará con gasolina, las encenderá con un mechero... y subirá su hazaña a alguna red social para vanagloriarse de lo cretino que llega a ser su profesor.
Curiosamente, ese mismo chaval estará dispuesto a zamparse los 24 tomos que componen la edición española de Ranma 1/2 sin rechistar. Será capaz de insuflarse por vía intravenosa todo Full Metal Alchemist, todo Dragon Ball y por supuesto: todo Naruto (serie que a mi siempre me ha parecido un "quiero y no puedo" en comparación con Toriyama, Manabe y compañía) Reconozcamos las cosas de una vez por todas. A la hora de leer cómics los chavales hablan en japonés. Nuestra tarea como docentes consiste en aprovecharnos de ello.
Para el adulto menos puesto en este tipo de lides los tebeos japoneses son algo así como armas que carga el diablo, es decir: ultraviolencia y sexo extremo disfrazado en caritas inocentes y niñas con minifalda. Más de uno se santiguará cuando ve a un chaval devorar un Manga y tapará los ojos de sus retoños para que no se contaminen con ellos.
Bien, tal como yo veo la mayoría de estas personas obran así porque observan sus imágenes desde su perspectiva occidental, es decir: ni siquiera alcanzan a comprender la importancia que tienen las viñetas en la cultura nipona, las diferencias en cuanto a onomatopeyas, representaciones de estados de ánimo, tratamientos de las tramas, niveles de violencia, sangre, sexo, vísceras y destrucción. De hecho, pienso que no llegan a plantearse nada de nada: Los Mangas son perniciosos para la juventud, ¿dónde está el doctor Wertham cuando se le necesita?
Pongamos cada cosa en su sitio... la misma civilización que disfruta creando monstruos cinematográficos capaces de destrozar ciudades ha dado una lección al mundo en cuanto a civismo y gestión de catástrofes naturales. Los mismos japoneses que leen tebeos donde la hemoglobina se confunde con prácticas sadomasoquistas y perrerías, los mismos que se emocionan como viejos verdes al contemplar unas braguitas de HelloKitty (y lo representan con personajes a los que les sangra la nariz), poseen una de las tasas de criminalidad más bajas del mundo. Digo yo que deben ser inmunes a la influencia maligna de los Manga, ¿no?
El tema daría para muchos artículos e iremos desgranándolo por aquí con parsimonia, como bien saben los que se enfrascan en la lectura de esas gigantescas sagas japonesas llenas de páginas y páginas. Sin embargo, puestos a elegir un comienzo, vamos a hablar de la llamada Reina del manga, es decir Rumiko Takahashi, creadora de personajes tan populares como los que pululan por Lamu, Maison Ikkoku, Inuyasha (su obra más reciente) y ese genial universo que puebla las páginas de Ranma 1/2 (su mayor aportación al cómic para quien suscribe y de la que hablaremos a continuación)
Dejando de lado el resto de las series y, sobre todo, las historias cortas que nos regala de vez en cuando, donde la autora coquetea con multitud de géneros (ciencia ficción, terror, fantasía, realismo mágico...) unidos por un denominador común (el sentimiento de los lectores), Ranma 1/2 supone una imposible mezcla de surrealismo, folletín, comedia de situación y tebeo de artes marciales. Los personajes más desquiciados pueblan sus páginas, empezando por el propio protagonista y la maldición que le atenaza (la cual no vamos a destripar aquí por si todavía hay alguien que no conoce la serie)
Partiendo de esta premisa la pequeña Rumiko dibuja un entramado de relaciones basadas en bipolaridades: amistad y rivalidad, familia y desarraigo, sumisión y superación. En el universo lleno de matices que nos propone (donde todos los personajes vienen dotados con una ambivalencia acorde a la propuesta de la serie), sólo uno de los protagonistas es capaz de mantener la compostura y permanecer estático, como una especie de veleta que guía al espectador. Curiosamente se trata de un personaje dotado de inocencia, buenos sentimientos, honestidad, sufrimiento y nobleza, incapaz de otra cosa que enamorar al lector. Estoy hablando, evidentemente, de Akane Tendo, la partenaire del protagonista.
A lo largo de las páginas de Ranma 1/2 asistimos a un magistral despliegue de las pasiones humanas más sublimes y más bajas, pero contrariamente al hilo conductor que suele poblar los Manga (donde la historia tiene un principio y un final), Rumiko opta por dividir su obra en episodios autoconclusivos plagados de gags que en su mayoría funcionan por acumulación. En este sentido, siempre he pensado que existen muchos paralelismos entre los casos de Mortadelo y Filemón y los diferentes combates a los que se enfrenta el protagonista (más estrambóticos en cada entrega) Dicha premisa argumental es repetitiva, pero siempre encierra una enseñanza moral basada en la superación, en el esfuerzo, en obrar correctamente, etc. Aquí es donde nos interesa la serie como recurso didáctico dentro del aula.
Y es que, por muy absurdas que nos parezcan las peleas, por muy rocambolescas que resulten las tramas, por muy ambiguos que sean los personajes (me quedo con el maestro Happosai), la caligrafía de Ranma 1/2 está trazada con letra tan fina que a muchos se les escapa. La obra de Rumiko, como la inmensa cantidad de las series Manga, habla de valores muy positivos para nuestro alumnado (aunque en ocasiones su lenguaje resulte desconcertante a los profesores menos avezados) Ranma se supera a si mismo tras vencer a enemigos cada vez más fuertes. La dificultad de la ESO aumenta curso tras curso. Akane es incapaz de definir sus sentimientos hacia el protagonista. Nuestros alumnos sufren como diablillos cuando alguien les destripa una notita repartida en clase. Los enemigos de Ranma siempre entrañan alguna historia turbia y triste en su pasado. Los compañeros de aula siempre cuentan con un contexto muy diferente al nuestro...
Hagan caso de mi recomendación: no demonicen a sus alumnos porque lean Mangas, animen su lectura. Tarde o temprano les picará el gusanillo y saltarán a otros medios, otras clases de cómic, otros tipos de literatura. Con los tebeos japoneses se planta una semilla muy importante. Depende en buena parte de nuestros cuidados que llegue a convertirse en toda una planta.

18 comentarios:
Buen artículo
Me ha gustado mucho, sobre todo el inicio. Me has dado varias ideas para mejorar mis artículos de ahora en adelante. ¡Gracias por eso!
Como futura pedagoga y asidua lectora de libros, mangas y cuantoesquehay de cosas escritas, he llegado a comprender lo importante de la lectura y que mejor que influenciar a los estudiantes a iniciar con algo que les agrade, les distraiga, y que se les quedé. Es cierto que a los gobiernos y direcciones educacionales les puede parecer descabellado, pero si los niños se entusiaman a aprender con métodos novedosos y atrayentes a mi no me parece nada de mala la idea.
Se extrañarán los viejos clásicos de la lectura infantil, pero si con eso logramos que más niños se interesen en esto vale la pena el sacrificio.
Offtopic: ya hace un año que visito tu blog y es primera vez que comento, pero es que hoy el tema me ha llegado al alma, suerte colega. ^^
Gladys Paredes
Estudiante de 5° año de Licenciatura en Educación con mención en Inglés y pedagogía en Inglés.
Gracias a los tres, chicos.
Todavía queda hablar de muchos mangas y de su relación con la educación en valores!
Gran post la verdad.Animo con tus metodos novedosos
Dios mío, no podía creer lo que estaba leyendo... la verdad es que encontar que un adulto dedicado a la educación sea capaz de ver el lado positivo del cómic japonés, es un paso de gigante para la futura visión de los cómics entre los docentes a sus alumnos. La única pega es que siempre habrá el ignorante que hable sin tener ni pizca de conocimiento sobre el tema y, como casi siempre, sea el que más ruido haga. Este tipo de argumentos sólo sé responderles de una forma:
"El manga no es peligroso, la ignorancia sí".
Me he topado con tu blog por la web ramen para dos y te tengo que decir que estoy muy contenta de conocer a alguien como tu, porque yo también soy maestra (aunque de educación infantil) y me apasiona el manga y toda la cultura oriental.
Un saludo y un beso bien grande :D
Acabo de empezar a seguirte y... dios mio, estoy totalmente contigo :O Creo que hay un tópico demasiado negativo con el manga japonés en general, cuando, si los lees con atención, puedes aprender muchísimas cosas, no solo historia o tradiciones diferentes a las nuestras, sino valores que aquí se han empezado a olvidar.
Además yo quiero sacarme el posgrado y la oposición para dar clase en secundaria, así que me siento algo identificada! Jajajaja
¡¡te sigo desde ahora!!
maestra dibujante de cómics reportándose! Bueno, maestra que está apunto de terminar las prácticas, pero yo ya me llamo maestra.
Me encanta tu blog. Desde ya me hago seguidora. Y juro solemnemente, que haré lo que esté en mi mano para hacer llegar los buenos valores de estos cómics a los chavales y chavalas que caigan en mis manos. Porque es increíble cuanto aprenden cuando las cosas se les presenta en un formato que les motiva y les interesa, aunque otros se puedan indignar por esos métodos aparentemente poco pedagógicos.
Fantástico artículo. Gracias a él me he guardado el enlace de tu blog, que no conocía. No he tenido el placer de leer Ranma 1/2 pero sí FMA, que mencionas en tu artículo. Puedo decir que es una historia que puede aportar mucho a todo lector que se anime a leerla. Sentimientos de superación, alegría, tristeza, la visión de la guerra desde ambas partes, personajes profundos... es impresionante.
Bueno, muchas gracias a todos los que habéis entrado por Ramen para dos.
Detecto muchos profesores o futuros profes entre vosotros. Qué queréis... Mirad: cuando entré en esto de la enseñanza era el "rarito" de los tebeos, pero ahora (a cuatro años vista) la cosa se ha normalizado.
Estoy convencido del poder que tienen las viñetas como recurso didáctico, y entre ellas destacan los Manga.
Si queréis dedicaros a esto, os animo a seguir así. En educación se habla mucho de innovación, de nuevas aplicaciones a la enseñanza. La gente suele confundir todo esto con aplicaciones de nuevas tecnologías, etc. Tal como yo lo veo, lo único que se exige es dirigir la mirada a otro lado, expandirla un poco, y dar cabida a recursos (como el cómic) que llevan siglos con nosotros.
Muchas gracias por vuestros comentarios. Si necesitáis cualquier cosa, ya sabéis donde encontrarme.
Buen artículo, aunque hay una cosa que me preocupa. Suenan ecos lejanos de "dónde hoy hay un tebeo, mañana habrá un libro". Propongo que la lectura del manga ya es un fin en sí misma.
No van por ahí las cosas Dani. Se trata de utilizar el Manga como punto de partida. Un punto de partida que no se agotará aquí, se hará mucho más rico y -por supuesto- contará con otro tipo de Mangas mucho más adultos, en coexistencia con otros más propios de los chavales.
La prueba la tengo en mis clases: muchos han leído Narutto y FMA, pero nadie ha probado con Adolf, Monster o incluso Akira. Tiempo al tiempo. Te habla alguien que devora las novelas de Artemis Folw, lee cómics de superheroes, mangas y disfrutó como un enano con propuestas de Mazzucheri o de James Joyce.
Y pensar que a Tintin ahora le persiguen por xenofobo y racista. Claro que el contenido es de hace treinta años y los tiempos cambian.
Amén, hermano, amén!!
Espero que muchos profesores te lean y sigan tu ejemplo.
A los demás, nos queda influir con el ejemplo y como podamos a los sobrinos, primos y otros diabillos que hay a nuestro alreadedor.
Gracias por el artículo y tu dedicación a la enseñanza ;)
Eso es completamente sierto,y lo digo po experiencia
actualmente tengo 13 y cumplire 14el proximo mes(julio)
la nota está muy buena
bien...no se que decir je ^^
luego pasare nuevamente por el blog
ya te sigo ^^
Me ha gustado mucho leer este artículo. Me gusta el manga, pero también la literatura. Pero lo que más me ha gustado ha sido que hablases de Rumiko Takahashi, porque yo adoro a esa mujer.
Saludos!!
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