miércoles 11 de enero de 2012

Cuatro problemas en la aplicación de los cómics dentro del aula



Dentro de las diferentes formas de aplicación que tiene el cómic en el aula, voy a referirme a su uso como “fuente de información” en la materia que imparto, es decir: Geografía e historia de ESO y Bachillerato.
Muchos somos los profesores que, tarde o temprano, optamos por recomendar algún tebeo a nuestros alumnos. Sea de forma curricular o extracurricular (esto es, como lectura obligatoria de la asignatura, como sugerencia para refuerzos y ampliaciones del temario y como recurso bibliográfico para preparar los exámenes, realizar algún trabajo o contestar algún tipo de ejercicio) 
La mayoría de los compañeros suelen incluir los cómics dentro de  listas con sugerencias para las vacaciones. Y lo hacen porque las viñetas presentan un abanico muy amplio, perfectamente compatible con la novela juvenil y de aprendizaje.
Sin embargo, a la hora de proponer la lectura de historietas he detectado, al menos, cuatro problemas que dificultan el camino al profesor trillado..A saber:

1. La deficiente apuesta de las editoriales educativas por el cómic.
Los libros y las lecturas obligatorias que los profesores proponemos a los chavales forman parte de un mercado separado de los cánones tradicionales del mundillo comiquero. Lejos de encontrar cómics de renombre entre las novedades de cualquiera de las editoriales especializadas, es habitual toparnos con trabajos realizados por ilustradores (muchos de ellos con cierto renombre) relacionados directamente con los tebeos. Suele tratarse de encargos alimenticios, donde el dibujante forma parte de un engranaje formado por pedagogos, expertos en educación y agentes del mundillo editorial. Huelga decir que se detecta en los catálogos cierta “apreciación estética” por el cómic, pero nunca una apuesta seria. Por poner un ejemplo: durante los primeros años de la invasión manga proliferaron los materiales ilustrados que, tratando de parecer “cool” y cercanos al público joven, adoptaban rasgos propios del mundillo nipón, pero más allá de todo esto, todavía andamos deseando una editorial seria, capaz de apostar por las viñetas como medio de comunicación en el aula.

2. Los prejuicios de las personas ajenas al mundillo (entre las que incluyo a la mayoría de los padres)
El tebeo forma parte de nuestras vidas. Empezamos a relacionarnos con él desde muy pequeños, y suele suceder por voluntad propia. Es un vehículo de evasión. Lo ha sido siempre. 
En este sentido, si bien la mayoría de los padres y compañeros evocan la lectura de historietas como algo placentero, algo agradable y positivo, subsiste en nuestra sociedad la idea de que estos adjetivos no pueden ser aplicados a un texto educativo. Los chavales han de pelearse con un libro, necesitan tragarse un buen mamotreto y, a ser posible, deben empezar por algún clásico árido y espeso. ¿Leer tebeos? ¡Si son divertidos! ¡Si estimulan la imaginación! Por increíble que parezca, todavía hay quien arquea las cejas cuando descubre a alguno de mis alumnos realizando un trabajo de ampliación con un tebeo de Astérix. Imagino que debería proponerles la lectura de la Iliada (a ser posible en verso helénico), pero... ¿hace falta enumerar aquí todo el aprendizaje que puede extraerse de los lápices de Uderzo y la genial pluma de Goscinni?

3. La dificultad de incorporar el tebeo al currículum de cada asignatura.
Este aspecto es bastante controvertido, lo reconozco. Entiendo que, como profesor de historia, puede resultar sencillo recomendar algún tebeo, pero no es así. Ni en broma. 
En ocasiones tengo verdaderas dificultades a la hora de encontrar algún cómic que se acople al currículum de mi asignatura, máxime cuando ésta abarca toda la Educación Secundaria Obligatoria y los dos cursos del Bachillerato. Pero merece la pena devanarse un poco los sesos, pues abundan las sorpresas. He visto profesores de economía que proponían “Obélix y compañía” a sus alumnos, compañeros de física y química que utilizaban los cómics de superhéroes como base para realizar divertidos experimentos con los chavales. Incluso encontré a un profesor de filosofía que llegó a centrar su explicación de las escuelas helénicas en las páginas de “Epicurus el Sabio”. Ninguno de los ellos era lector enfervorizado de tebeos. Se trataba de educadores que buscaban la mejor forma de sorprender a sus alumnos.

4. El elevado precio de los tebeos
Seamos sinceros: los cómics son caros. Si para un aficionado medio suponen un desembolso considerable cada mes, no quiero imaginar lo que debe pensar un chaval que recibe cinco euros de paga semanal y quiere introducirse en el mundillo.
Es cierto que obras como “Maus”, como “Watchmen”, como las primeras tiras de Snoopy, resultan una fuente de aprendizaje tan rica que jamás llega a colmarse, pero hoy por hoy nuestros alumnos solo pueden acceder a ella de dos formas: por medio de préstamos en las bibliotecas o confiando en la generosidad de algún familiar que los atesora en su estantería particular como oro en paño y salta de terror ante la sola idea de que su sobrino adolescente pueda interesarse por lo que hay en ella.

Como docente echo en falta una mayor apuesta por ediciones económicas para mis alumnos. Necesito ediciones de cómics que vengan complementadas con cuadernillos de actividades, con recursos didácticos. 
Es cierto, día a día abrimos un camino apasionante, pero como sucede con la vida de nuestros alumnos, todavía queda mucho mundo por delante.

12 comentarios:

aaronhpa dijo...

Me parece muy bien la entrada y estoy completamente de acuerdo con las opiniones de este viejo pato XD

Pedro Cifuentes dijo...

Vaya, eso no lo decías hace dos cursos, señor Carbonell...

Crónicas de Sepelaci dijo...

Fantástica entrada. Voy a robártela.
Un saludín

Musa dijo...

Las ediciones con propuestas educativas al final me parecen un poco peñazo (las colecciones de Vicens Vives y cía). No me imagino cómics de Astérix con este patrón. Pero lo que sí se echa en falta son más ediciones de grapa, o de bolsillo de ciertas novelas gráficas.

Espero que tengas mucha suerte contagiando al gremio de tus ideas ;)

Cisne Negro dijo...

Hola Pedro,
Soy Josep Oliver, el guionista de El joven Lovecraft y profesor de Castellano en ESO desde hace seis años. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dices. Yo personalmente desde hace dos años he hecho el experimento de poner el Lazarillo de Enrique Lorenzo (SM) en 3º, en vez de hacerles leer el libro. La adaptación es fiel, y, caray, es un buen cómic. El problema viene cuando tienes que justificar a los padres que se gasten 9-10€ en un comic y de apenas 30 páginas.
Aún hay muchos problemas, pero tenemos que ir insistiendo para normalizar este recurso entre nuestros alumnos.
Te seguiré. Saludos!

Miguel Angel Romero dijo...

El punto 2 (prejuicios) y el 3 son determinantes. Yo, que oy profe de castellano, tengo muchos proveas para que mis compañeros de departamento acepten un cómic Como lectura o como material complementario porque no lo consideran digno, mientras que recomiendan efusivamente productos editoriales mediocres o deleznables como los Ruizafon, lauragallegos o negrosdeeditorialparaescuelas. No es extraño que los dos ejemplos positivos que mencionas partan de experiencias previas hiperpublicitadas ( seguro que a tus profes de economía le contaron lo de Asterix&co en el CAP) o hipereditados ( la física de los superhéroes) . Es decir, que esos dos ejemplos positivos sn dos ejemplos mas de prejuicio.

Pedro Cifuentes dijo...

Víctor: Eres una de las dos personas a las que les dejo robarme impunemente.

Musa: En eso coincidimos. Ediciones en grapa o económicas para los chavales (y no para los chavales grandes) harían mucho bien.

Cisne Negro: Encantado de tenerte por aquí. Conozco el Lazarillo que mencionas, pero imagina mi caso. Creo que la mejor obra sobre el nazismo es Maus. Mis alumnos sólo pueden acceder a él por medio de la biblioteca.

Miguel Ángel Romero: Toda la razón del mundo. Además, has acertado en lo referente a Astérix y La física de los superhéroes, pero piensa que se trata de dos casos aplicados por profesores ajenos al medio. Ellos son los primeros en sorprenderse por lo mucho que se puede aprender.

No se, yo este año me he propuesto utilizar Tintín en 1ºBach. Los chavales han de analizar los diferentes álbumes desde un punto de vista hermenéutico. Ya iré subiendo las conclusiones.

Muchas gracias a todos por vuestra presencia, seguimos leyéndonos... y aguantando el temporal desde las aulas!

Anónimo dijo...

¿y en las bibliotecas? aquí en Pamplona hay un carnet especial en las biblios para centros escolares y puedes llevarte bastantes ejemplares, como muchas compraron Maus y otras obras es posible que cada dos alumnos puedan leer un ejemplar,

ElRinconDelTaradete dijo...

Tienes razon en lo de que para un niño o joven los tebeos son caros y no te digo más si lee manga. En tiempos la grapa no costaba tanto y al menos te podias hacer dos o tres colecciones tranquilamente. Hoy casi todo son tomos.

Pedro Cifuentes dijo...

Anónimo: Tienes razón, el tema de las bibliotecas supone soslayo para los chavales, pero como bien apunta El rincón del Taradete, la cosa tiene que ver más con los precios de los cómics.

Fran dijo...

no acostumbro a corregir faltas de ortografía a nadie pero hablamos de prejuicios en el punto 2 y no de perjuicios, que cambía el significado de la frase!

Pedro Cifuentes dijo...

Asunto solucionado, señor Fran XD