martes, 29 de mayo de 2012

92. El abismo que nos aguarda

Los malos tiempos que pasa el panorama educativo no deben entenderse únicamente mediante consecuencias coyunturales y económicas a corto y medio plazo. Tal como yo lo veo, como no se apueste por I+D+i dentro del aula (desarrollando en toda su potencialidad la competencia digital del alumnado), un verdadero drama se cierne ante nosotros.
Imagínense ustedes que han de elegir entre dos muchachos para un idéntico puesto de trabajo: el primero ha sido educado en un sistema tradicional, hacinado y que pasa por dificultades. El segundo, por veleidades de la renta, ha disfrutado con todo lujo de cachivaches desde bien joven. Ha interactuado con ellos en los momentos más cruciales de su educación.
Ambos tienen la misma experiencia, disfrutan de idéntica titulación académica, pero les diferencia un aspecto: En interacción con el mundo y desempeño de destrezas, el segundo le pega mil vueltas al primero, por duro, terrible y descorazonador que suene escribir algo así.
Cuando uno lee acerca de herramientas como Ibook autor (desarrollada por Apple) y empieza a soñar acerca de su aplicación en el aula (que a mi me parece revolucionaria), se da de bruces con la cruda realidad. No sólo estamos hablando de aumentos de ratio, de empeoramiento de condiciones laborales y de falta de oportunidades. Estamos hipotecando el futuro de nuestros alumnos mediante pequeños detalles (bueno, no tan pequeños) como el que comento en la tira de hoy.
La creación de élites educativas comienza por movimientos tan insignificantes como este.

7 comentarios:

Theresia Kalogeropoulos dijo...

És moooolt gran!

Emili dijo...

Tota la raó del món, Pedro. Des que tenim Internet, projector i audio en algunes aules del centre tot canvia radicalment a l'hora de fer classe i què dir si poguérem treballar amb PDI's! Tanmateix, si cada dia donem una passa potser algun dia arribarem a algun lloc!.

Francesc Padrós Casabella dijo...

Molt bona tira, com dius, és un altre punt amarg de la tecnologia aplicada a l'educació... Sense reflexionar-hi gaire, crec que sempre ha estat així; qui té més diners té més privilegis (necessaris o no).

És el primer cop que comento, i no fa gaire que et llegeixo, felicitats per la web-tira! :)

Pedro Cifuentes dijo...

Moltes gràcies a tots. Trobe que innovar en educació es fonamental per al sistema.

I Emili: tens raò. Des de que tenim els projectors hi ha qui programa noticies de canibals als xiquets de 2ºESO, he he he

Juan Martínez dijo...

No sóc docent, però... tan greu ho veus? Si, per dir algo, sóc llicenciat en lletres (arqueòleg, con Indiana Jones) i la meva feina és tracta de restaurar llibres antics, vols dir que necessitaré un Ipad 4? En determinades professions és absolutament necessari (que m'ho diguin a mí, que passo més temps amb un ordinador analitzant dades que no fent ciència "a l'estil antic"), però per a tot?

Pedro Cifuentes dijo...

La reflexión no venía tanto a la "necesidad de utilizar un tipo de tecnología" como a la interacción que realicemos con ella.
Desde mi punto de vista el acceso a la información y a los recursos digitales debe ser un derecho, pues cada vez resultará más fundamental para las pequeñas personas que tenemos en el aula.
La interacción con los recursos digitales, dentro de clase, es muy deficiente. Como apuntaba un par de comentarios arriba mi compañero Emili, en nuestro IES contamos con wifi e internet, con proyectores y portátiles para los profesores desde hace bien poco, y ha supuesto un esfuerzo considerable.
Créeme si te digo que, lejos de basar nuestras explicaciones en un trozo de tiza, ahora resultan mucho más dinámicas, pues los 55 minutos de cada sesión se aprovechan muchísimo más y se obtienen mejores resultados. Ha supuesto un antes y un después (reforzado por la necesidad de reciclarse y experimentar con el cambio) que la mayoría de los centros privados (al menos los que conozco) ya habían emprendido hace algunos cursos, pues tienen más recursos y, por lo tanto, se innova más en sus aulas.
Dicho todo esto (y pidiendo disculpas por la perorata), me encanta tener arqueólogos por aquí. Sabrás que soy profe de historia y... bueno... digamos que hago algún que otro chiste a vuestra costa (de un modo fraternal, ojo) que tarde o temprano saldrá reflejado en las tiras.

¡Un saludo!

Juan Martínez dijo...

Esto... Yo soy doctor en biología, no arqueólogo ^^U Lo de la arqueología era un ejemplo que te daba de una profesión que creo que, aparentemente, no debe de necesitar demasiados cachivaches electrónicos... ^^U
Dicho esto, también es cierto que en mi breve paso por la enseñanza (universitaria) me di cuenta de que tener una presentación en power point, con la posibilidad de meter vídeos o animaciones agiliza las clases cosa mala... :D