jueves 29 de septiembre de 2011

En clase no se dibuja, temporada 02/14

Soy un poco supersticioso, así que no me apetecía cerrar el día con la tira número 13 de esta segunda temporada.
Sobre la situación que planteo en esta nueva entrega, supongo que no pintará nada nuevo para los profesores que se dejan perder por aquí, pero os juro que casos similares ocurren, al menos, cinco o seis veces por semana en cada IES de España.
Finalmente, y como hoy es el día de su cumple, me gustaría dedicar esta entrega a mi hermana Vero, que es una verdadera fiera en todo lo que se propone. Cuando tenía la edad de mis alumnos siempre estábamos a la greña, pero hoy en día (y lo digo sin ningún tipo de duda) es una de las personas que más me importan del mundo.
¡Va por ella!

En clase no se dibuja, temporada 02/13

Bueno, esta tira tiene tintes autobiográficos. Os invito a adivinar cuál de los "pretendientes" de la "tía buena" del IES se parece a este humilde dibujante metido a profesor (en sus tiempos mozos, claro)

miércoles 28 de septiembre de 2011

Hoy tocaba Monthy Python


Tenía yo quince años cuando vi por vez primera La vida de Brian. Sucedió en lo que antes se conocía como "Ética". Nos la programó un profesor con gafas de cuyo nombre no consigo acordarme.
El caso es que le debo mucho a ese hombre, empezando por las carcajadas que me eché con la película tras superar el esceptitismo inicial (la proyectó en VOSE) Creo que es una de las experiencias más satisfactorias que tuve en mi etapa de alumno. Aquello era el Bachillerato de la EGB, definitivamente se trataba de otros tiempos.

El caso es que la semana pasada decidí repetir la experiencia de aquel profesor, utilizando como conejillos de indias a mis alumnos de Cuarto ESO, en Atención Educativa. Mucho ha llovido desde que se rodó la película (con escenarios saldados tras una serie de Franco Zefirelli), pero he de reconocer que conserva toda su frescura. Con La vida de Brian uno se reía hace 30 años y continúa riéndose ahora. A carcajada limpia.

Sin embargo, como la inmensa mayoría de los trabajos protagonizados por los Monthy Python, se trata también de una película que llama a la reflexión, tan rica en matices como imposible de abarcar en una sola proyección. Imagino que sucederá con mis alumno de manera análoga a lo que yo experimenté cuando tenía su edad: En el momento menos pensado se acordarán del Frente Judaico Popular (O del Frente Popular de Judea), se reirán con la Santa Calabaza de Jerusalem y con los fanatismos, los extremismos de cualquier índole, con la surrealista naturaleza del poder, con la aciaga suerte de los perdedores y, en definitiva, con ese happy ending tan a contracorriente que cierra la cinta.

Los gags de John Cleese, Eric Idle y compañía siguen conservando toda su fuerza. De hecho, creo que en medio de esta crisis de cambio de siglo que andamos padeciendo, resultan todavía más brutales que hace tres décadas. Para muestra un botón (el que ilustra este post)

En clase no se dibuja, temporada 02/12

Las leyendas urbanas cuentan que, escondidos en los cajones del despacho de dirección, esperan cientos y cientos de artilugios tecnológicos requisados por los profesores. Algunos han pasado de moda, otros aguardan impacientes a que algún padre los reclame para sus hijos.

Yeah!

martes 27 de septiembre de 2011

En clase no se dibuja, temporada 02/11

Creedme si os digo que con estos calores del equinoccio resulta cuando menos desagradable encerrarse en clase.
Tengo muchísimas ganas de que comiencen los fríos, pero claro: luego alguien se volverá loco con la temperatura de la calefacción y continuaremos con el mismo problema...

jueves 22 de septiembre de 2011

En clase no se dibuja, temporada 02/10

Lo prometido es deuda, así que aquí estamos de nuevo con En clase no se dibuja.
Esta semana he andado un tanto liado: inicio de curso, preparación de las programaciones, lectura de la cuarta novela de Macro y Cato (muy recomendable para los que disfrutéis con la novela histórica, ¡Simon Scarrow recrea como nadie la vida en la legión romana!), puesta al día con trabajillos pendientes... En fin, lo típico.
Sobre la reflexión de esta tira, deciros que comparto cien por cien la indignación de Xaume. De hecho, la historieta se basa en hechos reales.

viernes 16 de septiembre de 2011

En clase no se dibuja, temporada 02/09

Cuando pienso en que los profesores de matemáticas pueden tirarse horas y horas explicando teoremas y conjeturas se me encoge el estómago... ¡yo soy de letras! Al menos media docena de ocasiones he intentado ensimismarme con la magia de los números, la estadística y esas cosas... ¡pero ni aunque me pusieran una pistola en la cabeza! ¡Los números son superiores a mis fuerzas!

miércoles 14 de septiembre de 2011

En clase no se dibuja, temporada 02/07

¡Ay las editoriales educativas y sus catálogos alejados de la realidad en las aulas! Todos los años es lo mismo: comienzas a leer las diferentes propuestas que han realizado sus equipos de redacción y parecen las instrucciones de una tostadora... ¡en swahili! Aquello no hay quien lo entienda: nuevas tecnologías, trabajo en línea, pizarra digital... ¿Nos están vendiendo la burra o su producto está pensado para la educación privada?

domingo 11 de septiembre de 2011

Mangas en clase 01: violencia, sexo y destrucción


Los profanos en el cómic japonés suelen echarse las manos a la cabeza ante la increíble dosis de violencia, sexo y perversión que aparece en sus páginas. Durante años se ha atacado a los mangas de ser una de las más terribles armas de destrucción masiva, solo que en lugar de atenazar mundos enteros por medio de armamento nuclear, alguien ha diseñado los manga para licuar el cerebro de nuestros jóvenes y convertir sus neuronas en fosfatina.

Todos estos argumentos se vendrían abajo si la mayoría de la gente que glosa sus terribles consecuencias echase una ojeada a cualquier historieta japonesa. Ya no digo estoy pidiendo un poco de información contrastada, pero a poco que leyesen mangas entenderían algo evidente para muchos de los lectores habituales: la narrativa nipona es el claro reflejo de un hecho cultural muy diferente al nuestro. Se trata, para empezar, de un mundo plagado de extremos, donde las situaciones más dantescas conviven con una sensibilidad que en ocasiones roza la cursilería, donde las onomatopeyas son diferentes y donde los personajes contemplan minifaldas y les sale sangre de la nariz. Donde los Caballeros del Zodiaco, cubiertos de hemoglobina, demuestran que el peso del esfuerzo y de la amistad está por encima de todo. Donde el New Team FC suda la gota fría para ganar el partido de fútbol a pesar de las lesiones y la trágica historia del enemigo, ese inmenso Marc Lenders tan arquetípico como Pikkolo, Tetsuo y Robin Mask.

De hecho, el otro día revisionaba el Akira de Katsuhiro Otomo. De nuevo se me volvió a cortar la respiración con la muerte de Yamagata. Pocas veces he leído de forma tan cruda sobre la amistad traicionada, sobre la irresponsabilidad, el miedo y el dolor. Pocas veces he encontrado una historia tan grande sobre lo que significa ser adolescente. Adoro ese momento de la serie y me encanta más ese final (que aquí no vamos a chafar) con la mirada del coronel ante el gran poder que emana de la juventud como motor de cambio. Akira significa aprendizaje de la misma forma que lo es Dragonball, por ejemplo.

Muchas veces utilizo las aventuras de Songoku para aleccionar a mis chavales. No pretendo enseñarles a utilizar el Kame Hame Ha ni convertirlos en Supersaiyahines (¿se escribe así?) Pero hay algo en el devenir de la serie que tiene mucho en común con su paso por la ESO: Los personajes (protagonista incluído) aprenden con cada combate. Deben esforzarse para superar a sus enemigos y nadie les regala nada. La crudeza de los encontronazos con Frizer, Célula y compañía sólo puede compararse con el sufrimiento ante la hoja de un examen.

Por otro lado, en los manga existe algo tan importante como la capacidad de redención. Incluso los más encarnizados contrincantes pueden aprender de sus errores. A todos nos sorprendió la brutal transformación de Vegeta en un padre de familia capaz de enamorar a la chica de la serie, pero claro, antes habíamos contando con Ten Shin, e incluso con Pikkolo, dispuestos ambos a purgar sus culpas por un bien mayor. Capaces de arrinconar sus diferencias personales para hacer frente a un reto que les supera, ¿no estamos hablando aquí de compañerismo, camaradería y amistad?


En clase no se dibuja, temporada 02/03

Si, es cierto, esta entrega la subí el pasado miércoles, pero como soy un poco cenutrio me puse a trastear con el App de Blogger para Iphone y la borré. De nuevo os comento que está dedicada a mis alumnos de 3ESO E del IES El Caminàs, curso 2008/09.

viernes 9 de septiembre de 2011

Quiero ser gato

Pues si, esta es la gata que se nos ha acoplado en casa durante el verano. En ocasiones me gustaría ser ella... ¡Siempre de vacaciones! Despreocupada y feliz.

lunes 5 de septiembre de 2011

En clase no se dibuja, temporada 02/02


En clase no se dibuja temporada 02


Bueno, pues empezamos la segunda temporada  de En clase no se dibuja, este curso con muchas novedades.

Para empezar voy a ser sincero con vosotros. La periodicidad de la serie depende de muchos factores. Dibujo las tiras en los ratos muertos del instituto, conforme se me ocurren las ideas. Desde este mismo momento me comprometo a no dejaros tirados hasta finales del curso (más o menos julio), pero habrán semanas en que suba mogollón de entregas y otras en las que apenas aparezca nada. Os pido un poco de paciencia, tengo la enorme suerte de dibujar por placer. Creo que el buen rollo se nota en el resultado de las tiras.

Por otro lado, voy a intentar subir las diferentes entregas a todo color, cosa que quizás repercuta un tanto la cadencia, pero aporta al conjunto bastante frescura (o eso creo yo)

Finalmente, me gustaría hablaros de mi situación personal. Inicié esta serie el año pasado, cuando me encontraba dando clase a 317 kilómetros de mi hogar (gracias al buen tino de la administración autonómica) En ese momento En clase no se dibuja hizo las veces de catarsis creativa. Por sus entregas pululaban personajes que me he ido topando desde que soy profesor, aparecían situaciones vividas realmente por un servidor... y dejaba paso a reflexiones y chistecillos que (y eso es lo que más me gusta de esta serie) hablaban de la enseñanza desde un punto de vista que me parecía bastante divertido.

El caso es que este año la situación ha cambiado. Los hados han querido que vuelva al mismo instituto donde empecé a trabajar como profesor de historia, es decir, el IES El Caminàs de Castellón. Algún que otro protagonista está basado en profesores que conocí por allí, así que andaba un tanto asustado porque sabía bien que seguían la serie. El otro día, nada más llegar al centro me topé con uno de ellos y lo primero que me dijo era que estaba encantado con las tiras, que debía continuarlas de seguida... pero que lo dibujara un poco más delgado. No he recibido más críticas.

Y eso es todo, un saludo grande para todos. Espero veros por aquí durante los diez mesecitos que durará el curso 2011/12.