miércoles 1 de febrero de 2012

Malos tiempos para ser profe...

Nubes negras amenazan en el panorama educativo, la verdad. Y ante el temporal que asoma para los próximos años tenemos dos opciones: o nos encerramos en casa para amortiguar sus efectos o empezamos a reírnos de él.

martes 31 de enero de 2012

Rojo por fuera, azul por dentro...

Una de las etapas más grandes de mi vida la disfruté como becario en el Gabinete de Comunicación de la Universitat Jaume I. Aprendí mucho sobre el oficio de maquetación, sobre diseño gráfico, sobre el funcionamiento de la prensa (y la comunicación) Conocí a mucha gente interesante, y a pesar de que ha llovido un montón desde entonces, me alegra decir que hice buenos amigos.
A ellos dedico esta tira, empezando por gente como Paco Fernández, Amparo Soriano, Juansa Pérez... ¡hay tantos! Quizás un chiste tan especial pueda parecer una elección traída por los pelos, pero si algo aprendí trabajando con ellos es que innovar resulta sencillo: simplemente depende de las ganas que le eches, del punto de vista.

domingo 29 de enero de 2012

De padres, traseros y protestas


Aprovecho esta tira en formato dominical para presentar a la familia de Xaume, el prota de En clase no se dibuja: ¿A alguien se le ocurre mejor momento que la paellita de todos los domingos?

sábado 28 de enero de 2012

¡Muertos vivientes!

Dejamos para otro día la valoración acerca de los "afortunados" estudiantes que llegan a tiempo para la primera hora de la mañana.
Recuerdo a los lectores que soy profesor de Sociales. En ocasiones les aprobaría el curso sólo por no dormirse ante la historia de Al-ándalus a eso de las nueve menos cuarto...

jueves 26 de enero de 2012

Girl power!

Segunda tira de hoy. Me gusta ir introduciendo personajes conocidos por los lectores más veteranos (cuando esto todavía se llamaba La patrulla x siempre gana), como la buena de Silvia, amiga de Xaume y Ana... y enamorada platónicamente de su gato.

Lecturas juveniles

Dejamos, por el momento, la protesta culera para adentrarnos en los insondables misterios de una tienda de cómics, regentada (como veremos más adelante) por uno de los amigos de Xaume... Dicho todo esto, comentar que, como no podía ser de otra forma, está basada en hechos reales.

miércoles 25 de enero de 2012

Lógica de viejo verde...

Pues nada, seguimos con el tema de la protesta. Y hablando de protestas: esta noche los profesores del IES El Caminàs de Castelló nos encerramos para hacer lo propio. Los fastos empezarán a las 21:00, con una concentración a las puertas seguida de una cena comunitaria y una asamblea que se prolongará hasta las 00:00 de mañana.
Si os apetece pasar, estáis todos invitados.

martes 24 de enero de 2012

Ubicación inesperada

Dedicada al amigo Celso Aragón, personajillo curioso que conocí el año pasado por Torrevieja y con el cual, al final, llegué a hacer buenas migas.

lunes 23 de enero de 2012

Estética rabadillesca

En fin, la verdad es que Javi tiene razón: si vas a hacer el burro, mejor lo haces con cierta dignidad. Eso si, digo yo que su sugerencia tiene pinta de dolorosa...

Protestas 2.0

Pues nada, empezamos una tanda dedicada a las protestas educativas, siempre bajo el personalísimo punto de vista de nuestro amigo Xaume... y recogiendo una propuesta de las muchas que surgen en las asambleas y reuniones que últimamente llevamos a cabo en el IES.

miércoles 18 de enero de 2012

Puntualizando...

Como rezaban las primeras letras espaciales de El imperio contraataca, "son malos tiempos para la rebelión".
Evidentemente, las propuestas que estamos llevando los profes van a tener su eco dentro de En clase no se dibuja, pero he optado por reivindicar la figura del maestro para empezar.
Seguiremos con el tema: menos corrupción (informativa, mediática en este caso) y más educación.

lunes 16 de enero de 2012

Negociando con el enemigo

Dedicada al bueno de Cristobal García, vicedirector del IES El Caminàs. Me alegro de haber coincidido con él por segundo año. Todo un crack.

miércoles 11 de enero de 2012

Cuatro problemas en la aplicación de los cómics dentro del aula



Dentro de las diferentes formas de aplicación que tiene el cómic en el aula, voy a referirme a su uso como “fuente de información” en la materia que imparto, es decir: Geografía e historia de ESO y Bachillerato.
Muchos somos los profesores que, tarde o temprano, optamos por recomendar algún tebeo a nuestros alumnos. Sea de forma curricular o extracurricular (esto es, como lectura obligatoria de la asignatura, como sugerencia para refuerzos y ampliaciones del temario y como recurso bibliográfico para preparar los exámenes, realizar algún trabajo o contestar algún tipo de ejercicio) 
La mayoría de los compañeros suelen incluir los cómics dentro de  listas con sugerencias para las vacaciones. Y lo hacen porque las viñetas presentan un abanico muy amplio, perfectamente compatible con la novela juvenil y de aprendizaje.
Sin embargo, a la hora de proponer la lectura de historietas he detectado, al menos, cuatro problemas que dificultan el camino al profesor trillado..A saber:

1. La deficiente apuesta de las editoriales educativas por el cómic.
Los libros y las lecturas obligatorias que los profesores proponemos a los chavales forman parte de un mercado separado de los cánones tradicionales del mundillo comiquero. Lejos de encontrar cómics de renombre entre las novedades de cualquiera de las editoriales especializadas, es habitual toparnos con trabajos realizados por ilustradores (muchos de ellos con cierto renombre) relacionados directamente con los tebeos. Suele tratarse de encargos alimenticios, donde el dibujante forma parte de un engranaje formado por pedagogos, expertos en educación y agentes del mundillo editorial. Huelga decir que se detecta en los catálogos cierta “apreciación estética” por el cómic, pero nunca una apuesta seria. Por poner un ejemplo: durante los primeros años de la invasión manga proliferaron los materiales ilustrados que, tratando de parecer “cool” y cercanos al público joven, adoptaban rasgos propios del mundillo nipón, pero más allá de todo esto, todavía andamos deseando una editorial seria, capaz de apostar por las viñetas como medio de comunicación en el aula.

2. Los prejuicios de las personas ajenas al mundillo (entre las que incluyo a la mayoría de los padres)
El tebeo forma parte de nuestras vidas. Empezamos a relacionarnos con él desde muy pequeños, y suele suceder por voluntad propia. Es un vehículo de evasión. Lo ha sido siempre. 
En este sentido, si bien la mayoría de los padres y compañeros evocan la lectura de historietas como algo placentero, algo agradable y positivo, subsiste en nuestra sociedad la idea de que estos adjetivos no pueden ser aplicados a un texto educativo. Los chavales han de pelearse con un libro, necesitan tragarse un buen mamotreto y, a ser posible, deben empezar por algún clásico árido y espeso. ¿Leer tebeos? ¡Si son divertidos! ¡Si estimulan la imaginación! Por increíble que parezca, todavía hay quien arquea las cejas cuando descubre a alguno de mis alumnos realizando un trabajo de ampliación con un tebeo de Astérix. Imagino que debería proponerles la lectura de la Iliada (a ser posible en verso helénico), pero... ¿hace falta enumerar aquí todo el aprendizaje que puede extraerse de los lápices de Uderzo y la genial pluma de Goscinni?

3. La dificultad de incorporar el tebeo al currículum de cada asignatura.
Este aspecto es bastante controvertido, lo reconozco. Entiendo que, como profesor de historia, puede resultar sencillo recomendar algún tebeo, pero no es así. Ni en broma. 
En ocasiones tengo verdaderas dificultades a la hora de encontrar algún cómic que se acople al currículum de mi asignatura, máxime cuando ésta abarca toda la Educación Secundaria Obligatoria y los dos cursos del Bachillerato. Pero merece la pena devanarse un poco los sesos, pues abundan las sorpresas. He visto profesores de economía que proponían “Obélix y compañía” a sus alumnos, compañeros de física y química que utilizaban los cómics de superhéroes como base para realizar divertidos experimentos con los chavales. Incluso encontré a un profesor de filosofía que llegó a centrar su explicación de las escuelas helénicas en las páginas de “Epicurus el Sabio”. Ninguno de los ellos era lector enfervorizado de tebeos. Se trataba de educadores que buscaban la mejor forma de sorprender a sus alumnos.

4. El elevado precio de los tebeos
Seamos sinceros: los cómics son caros. Si para un aficionado medio suponen un desembolso considerable cada mes, no quiero imaginar lo que debe pensar un chaval que recibe cinco euros de paga semanal y quiere introducirse en el mundillo.
Es cierto que obras como “Maus”, como “Watchmen”, como las primeras tiras de Snoopy, resultan una fuente de aprendizaje tan rica que jamás llega a colmarse, pero hoy por hoy nuestros alumnos solo pueden acceder a ella de dos formas: por medio de préstamos en las bibliotecas o confiando en la generosidad de algún familiar que los atesora en su estantería particular como oro en paño y salta de terror ante la sola idea de que su sobrino adolescente pueda interesarse por lo que hay en ella.

Como docente echo en falta una mayor apuesta por ediciones económicas para mis alumnos. Necesito ediciones de cómics que vengan complementadas con cuadernillos de actividades, con recursos didácticos. 
Es cierto, día a día abrimos un camino apasionante, pero como sucede con la vida de nuestros alumnos, todavía queda mucho mundo por delante.

lunes 9 de enero de 2012

Con amigos como estos...

Dedicada a todos lo seguidores de este blog desde sus inicios, que haberlos, los hay. Mucho ha llovido desde que dibujé la primera tira de "La patrulla x siempre gana", pero lo cierto es que llevo desde entonces (a pesar de los cambios) contando la misma historia.

jueves 5 de enero de 2012

Horton, el elefante que escuchaba voces

Con suspicacia miraba las adaptaciones cinematográficas a imagen real de los cuentos escritos y dibujados por el Dr. Seuss. Ni el Grinch de Ron Howard ni el Gato de Bo Welch habían levantado grandes pasiones en quien suscribe. No lograba yo encontrar ese sentido de la maravilla que se le supone a las obras de ese autor venerado por niños y niños de todo el mundo.

Pues bien, ha tenido que llegar el elefante Horton para demostrar que estaba equivocado: Hay mucho que descubrir en el universo del Dr. Seuss, y quizás sea esta la película que más se acerca al alocado ritmo (un tanto subversivo) que se le suponía a las anteriores cintas, fallidas incursiones en un escenario que queda mucho mejor descrito desde la animación. Todo lo que en imagen real suena a pastiche y maquillaje sobrecargado, se torna aquí en un canto a la imaginación, casi surrealista, donde los canguros son violetas, los pájaros parecen rastafaris y los buitres hablan con acento alemán meciendo la lengua entre los dientes.
Horton es una de esas películas que no se agotan en un único visionado. La premisa es tan estrafalaria como sencilla: Un buen día, el elefante protagonista descubre una mota de polvo que termina posada en una flor, desde la cual escucha voces que provienen de una ciudad microscópica habitada por los "Quien", seres felices y despreocupados. Totalmente ajenos a la fragilidad de su universo.

A partir de este momento Horton decide poner a salvo la mota de polvo. Es un elefante con principios, y  tal como asegura "las personas son personas, no importa su tamaño". El problema estriba en que debido a sus grandes orejas sólo él puede oir las voces que surgen de la mota. Nadie en la selva está dispuesto a dar crédito a sus sugerencias. Y mucho menos la señora canguro, garante del orden establecido. Lo que Horton pregona es tan descabellado que debe ser cercenado.

Por otro lado nos encontramos con el alcalde de Villaquien (la ciudad microscópica), un individuo amable, padre de familia, que entra en contacto con Horton escuchando una voz que surge de los cielos, advirtiéndole del inminente desastre.  Por desgracia, el alcalde es el único capaz de hablar con el elefante. Sus conciudadanos no están dispuestos a creer lo "evidente": Viven ensimismados en su felicidad, en la tranquilidad de la rutina diaria. Están dispuestos a asumir cualquier cambio (por inexplicable que sea) dentro de sus despreocupadas vidas.

Ni que decir tiene: las aventuras del Horton y su diminuto amigo son muy divertidas y están narradas con vigorosidad, con buen pulso. Los diálogos de la película resultan mucho más adultos de lo que puede parecer en un principio. Son tan convincentes como la caracterización de los personajes... inusitadamente realista para un argumento tan alucinante.

Horton es, en definitiva, una película estupenda para programar en el aula, para ver con los chavales. Una estupenda parábola que habla de muchísimas cosas. A mi me ha sorprendido. Os la recomiendo.